Los ingenieros muestran al Inca Pachacutec lo que han levantado en Machupichu, desde la ribera del río Urubamba. Esperan su aprobación a la lejana, alta e increíble construcción. El rey, que ha llegado desde Cuzco en cómoda carroza de mano y se aburre de lo lindo, les hace una pregunta de lo más inquietante.

-¿Y como la van a bajar para que yo la inspeccione?


El Sr. Gillette, prueba su invento por primera vez. Pretende mejorar el arte del afeitado, simplificando el proceso lo más posible: sin tener que afilar la navaja barbera, sin paños humeantes, sin cataplasmas aceitosas y esas otras mojigangas diarias que hace que medio mundo masculino se parezca a profeta Enoch.

Comienza por hacer la prueba en seco.

-¡¡¡Me cago en la mar salada, joeeer; que sablazo me he dado!!! ¡Llamar al 911, que me desangro!