Capítulo XI

21 de julio de 1502

Frente a las costas de Jáquimo

Hernando, el hijo menor del descubridor, conoce de boca de su padre el desprecio que este siente por las gentes de la Hispaniola y lo poco que le importa aquella isla que, en principio, pensaba destinar a ser el centro de su virreinato. Sus razones van desde las enemistades políticas a malquerencias personales de todo tipo, alimentadas por las riquezas inagotables que se vislumbraban en la Tierra Firme.

El viejo marino le da un consejo importante a su hijo sobre cómo desdeñar lo inalcanzable y aún así, sacar algún provecho.

Capítulo XII