Capítulo XIX

21 de Mayo de 1558

Heildelberg

Los cambios políticos de Centroeuropa llegan al Palatinado a lomos de la religión, y la ciudad se ve convertida en el centro del protestantismo más radical. Peter Hass, en su condición de impresor de buena fama, se limita a hacer los trabajos que las nuevas autoridades le reclaman y a beber tanta cerveza y vino como dejen los alguaciles. Las autoridades lo incluyen en las investigaciones ordinarias que llevan a cabo sobre casi todos los ciudadanos, situación que da pie a que un antiguo empleado insatisfecho, curse contra él una denuncia de espionaje  basándose en el viaje que Hass realizó a Sevilla en los tiempos de la muerte de su padre. Para sorpresa del impresor, el tal Paul Molke presentará la copia no autorizada que había hecho  de los libros verdes de un tal Battisti, -que no era otro que Don Hernando Colón- como prueba definitiva de su traición. En el paroxismo de religiosidad extremista, a Hass lo llevan al patíbulo, cuando en una revisión a fondo de su taller,  también aparecen papeles heréticos de su padre.

Su acusador Paul Molke, dejará el libro verde en castellano en su pequeño feudo de la biblioteca de la Iglesia más vieja de la ciudad, una vez consumada su venganza.

Capítulo XX