Capítulo XX

12 de marzo de 1561

Praga, Bohemia

El respetado Rabino Loew, titular de la Sinagoga vieja de Praga, recibe la visita de dos empresarios judíos del oeste del país que buscan convencerlo de la urgente necesidad de proteger a la comunidad con artimañas que la hagan parecer defendida por un ser mítico.

El rabino, que en su época de mayor fe había incursionado infructuosamente en técnicas esotéricas secretas para dar vida a un Golem real -como el ficticio que aquellos hombres pretendían ahora-  desconfía que el proyecto no sea descubierto fácilmente.

El Rabino Loew solo accederá a participar tras meditarlo profundamente, cuando sus visitantes le demuestran que tienen todo muy bien atado para lograr su plan. Como se trata de difundir pistas falsas de que hay un Golem a su cargo en la sinagoga, los visitantes se ponen en marcha tan pronto Loew acepta hacer su parte.

El rabino – que guarda aún parte de su fracasado trabajo esotérico para crear un sirviente de incansable obediencia- se preguntará si en sus trabajos de juventud le falló la fe o si, por el contrario, lograr darle vida a un Golem no era más que una quimera. Solo le consuela  comprobar que todo aquel tinglado es otro trabajo de los míticos Imprescindibles, quienes no parecen tener descanso a lo largo de los años.

Capítulo XXI