Capítulo XXI

21 de agosto de 1562

Sevilla

Don Luis Colón logra, en una mezcla de negocios bancarios, encomendar la traducción y publicación de la obra “Historia del Almirante” de su tío Don Hernando a un importante empresario genovés.

Tras la muerte de su tío y con los reproches de su madre, Don Luis se ha limitado a introducir cambios en la obra para dar esplendor a su estirpe, que a pesar de todo, permanecerá en las brumas de su propia manipulación.

Cansándose pronto de sus pretensiones literarias, Don Luis ocupará su tiempo en hacer dinero con el comercio con las Indias y fracasando aquí y allí en empresas militares, matrimonios y cargos políticos.

Fornari, el amigo de Don Luis, interesado también en cerrar aquellos negocios, le abonará una buena suma de dinero y se marchará a Venecia con el original de la obra. Fornari tardará años en poner en marcha el proyecto literario, quizás a la espera de que la titubeante trayectoria vital de Don Luis lo libre de completar otros pagos que le había prometido.

Capítulo XXII