Capítulo XXV

21 de marzo de 1633

Heidelberg

Los ejércitos protestantes del rey de Suecia bombardean la ciudad con inusitada violencia. Uno de sus proyectiles penetra por el tejado del edificio en que estuvo el taller de los impresores Hass, destruyendo casi por completo el envigado del inmueble.

Entre los escombros aparecerá otra copia condensada del libro verde que Tilly había enviado a Roma, hecha por el viejo impresor Hass con la ayuda de su correligionario, colega y vecino Jacob Fonk. Este individuo a su vez, aprovechó la muerte de su amigo y el viaje del joven Peter a Sevilla para enseñorearse en el taller ajeno y copiar una vez más los misteriosos documentos de Battisti. Sencillamente, Fonk se había olido que allí había algo secreto que le podría ser útil en un futuro.

La segunda copia ilegal del libro de Don Hernando pasará a manos del menor de los hijos de Fonk, que a su vez se la obsequiará a su suegro, a la sazón depositario de toda la documentación de la casa Welser en el fracasado intento de colonización alemana de Venezuela.  Correspondiendo al gesto, su suegro usaría tiempo después el regalo del joven Fonk para introducirlo en la Logia de Franconia, la más potente de las corporaciones masónicas de la zona.

Capítulo XXVI