Capítulo XXVIII

21 de marzo de 1704

Gueto de Praga, Bohemia

Un abogado escocés y jacobita huido a Bohemia por asuntos políticos, encuentra trabajo haciendo reparaciones en la Sinagoga Vieja de Praga como carpintero. Durante las obras que realiza con la única compañía de su hijo menor, encuentra en una falsa pared una representación antropomórfica muy tosca, a la que el rabino Loew había intentado insuflar vida muchos años antes. Aunque inicialmente intenta que su hijo -gran dibujante innato- no se entere del hallazgo, el chico realiza un dibujo magistral del inerte Golem de Loew, creyendo que se trata de algún tipo de juguete. Su padre le hará prometer que no mencionará el asunto a nadie, sin sospechar que el chico guardará el dibujo durante toda su vida hasta entregárselo a su nieto favorito.

Ambos son parte de la familia Morín, aunque una vez más las circunstancias les han llevado a modificar su nombre.

Capítulo XXIX