El Lord recolector de impuestos del condado de Norfolk, es asaltado en un camino solitario por un grupo de escoceses con media cara pintada de azul.

Los bandoleros se muestran amenazantes y sin ganas de dar facilidades de pago. La vida del funcionario pende de un hilo.

-¡Dios, que susto! ¡Menos mal que sois vosotros, granujillas…! ¡Creía que erais las arpías de mis cuñadas con sus mascarillas de “peeling” facial! ¡Tened, tened la bolsa, pardiez! ¡No sabéis lo feliz que me hace el que seáis vosotros, chicos!