Familia y familia política. ¡Menudo follón!

La familia significa siempre lazos de sangre.

La familia política significa muchas veces lazos y sangre pero en diferentes presentaciones: el lazo, con una soga y al cuello, y la sangre, en charcos y salpicando las paredes.

También significa veneno, puñales, escopetazos, pólvora, explosiones, empujones bajando unas escaleras, bofetadas, todo tipo de trampas y celadas, gritos e improperios y las más tumultuosas e inolvidables cenas navideñas que se puedan pensar.

La diferencia entre ambas es obvia en la mayoría de los casos y se debe a la politización de la relación…Y ya se sabe lo que pasa cuando aparece la política en un asunto.

Pero también resulta que el término “política” se aplica a determinadas líneas de actuación generalmente de carácter vengativo, que implementadas con los parientes del otro lado de la familia, recaen casi siempre en las suegras y en los hermanos de ambos sexos de la pareja, esa gente siempre tan listilla y con una mala baba que mataría de envidia una tribu entera de gremlins cocidos al baño maría.

Esta categoría del blog se refocila en unos pocos ejemplos y sugiere a sus amables lectores que vayan pensando en su parentela política más cercana y si se sienten motivados, preparen  un plan de acción A, un plan B y una coartada sólida para el momento de los hechos ya que nunca se sabe cuando aparecerá la oportunidad de oro.

¡Que la fuerza 0s acompañe!