Al Gore, al terminar una de sus conferencias apocalípticas sobre ecología y cambio climático producido por los países pobres con sus ridículas lamparitas de keroseno, se dirige hacia un grupo de los organizadores del evento:
-A ver, chicos, antes de que el planeta reviente: ¿Cual de ustedes me va a  paga mi chequecito? Son 325 mil doloritos de na´…