La asistente dental le recuerda al dentista que en media hora recibe a sus dos cuñadas que vienen del pueblo para hacerse unos puentes fijos.
-¡Rápido Lucía, ayúdeme a encontrar la turbina dental japonesa que deseché hace meses por ruidosa! Aquella que chillaba como mil demonios… Mis parientes vienen de lejos y quiero tener un detalle con ellas. ¡Ah! casi lo olvido: para hacerles los moldes, usaremos pasta verde extra lenta con doble de agua, aunque tarde en endurecer ocho minutos. Hay que rentabilizarles el viaje a la capital y que les sea algo inolvidable… ¿Hay alguna anestesia a punto de caducar? ¿Tenemos agujas de las gordas? Ponga en la sala las revistas viejas de la boda de Lolita, hágame el favor…¡Redios, que excitación!