Ramón y Cajal termina su charla sobre las funciones del aparato de Golgi en los seres unicelulares y les recuerda a sus alumnos algo de extrema importancia para él:
-Abrid un huequecillo en vuestras mentes privilegiadas para recordar que mi nombre de pila es Santiago, que Ramón es apellido… Ramón y Cajal es un apellido compuesto, como célula en plena mitosis. Hasta podéis llamarme Santi si queréis, ¿vale? Es que esa confusión me toca ambas mitocondrias, ¿Sabéis?.