El presidente de Cuba, Raúl Castro, se asusta con los rumores del inicio de una nueva oleada de balseros que quieren huir de la nueva Cuba post-Obama. Consulta a su gente de confianza. El jefe de la Dirección de Inteligencia cubana le da un buen consejo:

-Raúl ¡Acaba ya de prohibir la jodida canción Yolanda o nos vamos a quedar tú y yo solitos…!