Un miembro conocido del Ku-Klux-Klan de Alabama llega a La Habana. El Servicio Secreto cubano le detiene e interroga en el aeropuerto José Martí, tras decomisarle varios fusiles de asalto y cinco granadas. El turista dice que han ido a buscar a un tal Pablo Milanés, cantante.

-No, no le busco por ser de piel morena -aclara el Lobo Solitario-. Lo busco por una de sus canciones, por simples motivos personales. Debo recuperar urgentemente mi autoestima. Repito: mi nombre es John Land-Down y TENGO que dar con ese individuo. Mi salud mental y la paz del mundo dependen de ello.