El catedrático de física Amedeo Avogadro, Conde de Quaregna y Cerreto, da una conferencia en la Universidad de Torino para explicar a sus compañeros el valor y utilidades de determinar el número de átomos o moléculas contenidos en un mol de cualquier sustancia.

El científico anuncia que ha hallado que el valor constante es de 6,022 140 857 x 10 elevado a la 23, y explica prolijamente como ha llegado a esa conclusión, sin por ello evitar dejar perplejos a todos los presentes.

Tras tres horas de explicación detallada de todos los cálculos, un colega de la facultad visiblemente insatisfecho insiste en cuestionar públicamente sus datos, preguntándole con  gesto presuntuoso al científico si alguien ha verificado el resultado.

Avogadro explota como un quintal de trinitrotolueno:

– No, pero tenemos una partida de dinero para contratar a dos personas para que cuenten a mano las moléculas de un mol de sodio, ¡Porca miseria!…De hecho; mira a ver si tú y tu signora madre quieren el puesto, ¡Mascalzone!