El rey Salomón, mondado de la risa tras el episodio del niño reclamado por dos madres, resuelto hábilmente por una simple frase suya.

-¿Habéis visto qué cara puso la verdadera madre cuando sugerí que mocharan al niño en dos? ¡Menudo susto se llevó la jodía! ¿No? -sus colaboradores ríen a mandíbula batiente-. ¡Eso, alegría, que no se diga que esta corte llena de judíos ortodoxos es aburrida! ¡Venga chicos, alegría y a cantar: Hava nagila, hava nagila, hava nagila venismejá…! -da un largo sorbo a la copa que tiene en las manos- ¡Puffffff, por las barbas del profeta Elías, tráiganme un vodka que sea kosher, jopetas, que esta vaina es cicuta pura!