El Marqués de Sade prepara a una nueva amante masoca en los inicios de una noche de sexo, dolor y placer. La mujer está dispuesta a todo y el Marqués -que tiene hinchada la vena literaria- refina sus juegos peligrosos.

-Abre bien las piernas y los oídos, Mon Cherie, te llevaré al límite del sufrimiento humano, leyéndote en voz alta este folleto del Impuesto de la Renta Sobre las Personas Físicas… Desgrávate mi Base Imponible y comencemos con las deducciones ¿Oui? ¿Qué dices? -le saca una bola de petanca de la boca- ¿Qué prefieres que te lea el prospecto de un antinflamarotio no esteroide, que es más útil? ¡Ahh, chica mala, tú sí que eres una mujer previsora!